miércoles, 10 de diciembre de 2008

Tratamiento para la supresión del alcohol

Las fases para el tratamiento del alcoholismo son tres ( ver post “ alcohol, generalidades): fase de aceptación; desintoxicación a corto plazo; y la rehabilitación psicológica a largo plazo. Te voy a explicar qué es lo que sucede en la segunda fase con pacientes leves o moderados.

Cuando una persona con alcoholismo deja de beber, los síntomas de supresión empiezan de seis a 48 horas y alcanzan su apogeo cerca de 24 a 35 horas después de la última bebida. Cerca de 95% de personas tienen síntomas de supresión leves a moderados, incluyendo agitación, temblores, reposo perturbado y falta de apetito.

En 15% a 20% de personas con síntomas moderados, pueden ocurrir crisis convulsivas breves y alucinaciones, pero no progresan hacia el delirium tremens completamente desarrollado. Tales pacientes casi siempre pueden ser tratados como pacientes ambulatorios. Después de ser examinado y observado, el paciente generalmente es mandado a casa con un suministro medicamentos de antiansiedad para cuatro días, programado para la próxima visita y para la rehabilitación y es recomendado regresar a la sala de emergencias si los síntomas de supresión se vuelven severos. Si es posible, un miembro de la familia o amigo(a) debe apoyar al paciente durante los próximos pocos días de supresión.

Tratamiento inicial para el delirium tremens: Cerca de 5% de pacientes alcohólicos presentan el delirium tremens, el cual generalmente se desarrolla dos a cuatro días después de la última bebida. Los síntomas incluyen fiebre, latido rápido del corazón, presión arterial alta o baja, comportamiento sumamente agresivo, alucinaciones y otros trastornos mentales. La tasa de letalidad puede ser tan alto como 20% para las personas con delirium tremens que son no tratadas. A éstas personas se les administran medicaciones de antiansiedad intravenosamente y sus condiciones físicas son estabilizadas; y lo más importante, son administrados líquidos. Restricciones pueden ser necesarias para prevenir lesiones a sí mismos u a otros.

Tambien se puede y se suele utilizar la Farmacoterapia para la supresión, para las crisis convulsivas, síntomas severos y otros medicamentos para la supresión leve a moderada. Siempre dependiendo de las características individuales de cada paciente y de los resultados de los análisis y evaluaciones médicas. Una inyección de la vitamina B tiamina puede darse para prevenir el síndrome de Wernicke-Korsakoff.

Psicólogos en València

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